La Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia) expresa profunda preocupación por la denuncia presentada por la Liga Polaca contra la Difamación ante los tribunales de Polonia, contra el diario argentino Página/12 por presunta comisión del delito de difamación.

El hecho ocurrió a raíz de la aprobación de una Ley sobre el Holocausto que tipifica como delito penal el uso de la expresión “campos de concentración polacos” para referirse a centros de exterminio nazis en el territorio polaco. La norma, que entró en vigencia el 1° de marzo, contempla multas y penas de hasta 3 años de cárcel contra periodistas o medios que mencionen a Polonia como cómplice de los crímenes del Holocausto. Asimismo, el texto legal dispone que las penas serán aplicables “independientemente de las leyes vigentes en el lugar donde se cometa el acto”.

La Liga Polaca contra la Difamación acusó al medio argentino y al autor de la nota, el periodista Federico Pavlosky, de haber realizado una “manipulación” con el objetivo de “dañar a la nación polaca y la imagen de los soldados polacos”. De igual manera, señalan que trataron de “engañar conscientemente” a sus lectores acerca de la “tesis del antisemitismo polaco”. El artículo denunciado fue publicado el pasado 18 de diciembre en la sección Contratapa y se refirió a la masacre de judíos en el municipio polaco de Jedwabne, controlado en 1941 por el ejército nazi.

La Comisión Europea (CE) en una declaración del 20 de diciembre del 2017 estableció que “Polonia estaba en peligro de quebrar el Estado de derecho eliminando la independencia de la justicia” a raíz de ésta y otras reformas en su sistema judicial implementadas en los últimos tiempos.

Normas como la descripta, constituyen un claro intento de limitar el derecho a la libertad de expresión y de prensa garantizado por los Tratados Internacionales sobre Derechos Humanos y más aún expresan un profundo desprecio por las instituciones republicanas democráticas.

Este mecanismo restrictivo adoptado por Polonia va en el mismo sentido que aquellos que habilitan la censura en países como Venezuela, Cuba, Turquía y la República Popular de China.

En este sentido, en la Declaración Conjunta realizada por el Relator Especial de las Naciones Unidas, el Representante para la Libertad de los Medios de Comunicación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la Relatora Especial de la OEA para la Libertad de Expresión y la Relatora Especial sobre Libertad de Expresión y Acceso a la Información de la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP) sobre “Universalidad y el Derecho a la Libertad de Expresión” del 2014, recordaron la naturaleza universal de la libertad de expresión, que se refleja a través de su inclusión en tratados y estándares internacionales y regionales de derechos humanos, así como en constituciones nacionales, en la amplia adopción por los Estados del sistema democrático de gobierno, que se basa en la libertad de expresión, y en el reconocimiento de la libertad de expresión como un valor humano central en todas las principales tradiciones culturales, filosóficas y religiosas de todo el mundo”; y agregaron que ello “implica para los Estados tanto el deber de abstenerse de restringir indebidamente este derecho como la obligación positiva de asegurar que todas las personas y grupos de la sociedad puedan ejercer ese derecho sin discriminación en lo que respecta a obtener y recibir información, e impartir información e ideas”. Finalmente, establecieron que cuando “se producen ataques a la libertad de expresión, esto con frecuencia es una primera advertencia de que todos los derechos humanos están en riesgo…”.

La Fundación LED reitera su rechazo a este tipo de normas restrictivas de la libertad de expresión y su preocupación ante la denuncia realizada, entendiendo que la misma constituye una vulneración de los derechos democráticos fundamentales de los ciudadanos. Expresamos nuestra solidaridad con el medio afectado y con el periodista Federico Pavlosky y nos comprometemos a seguir con especial atención el caso y a trabajar desde nuestro lugar para que esta situación no afecte el libre ejercicio de la labor periodística.