La Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia) manifiesta su repudio por el secuestro del equipo de prensa del diario El Comercio de Ecuador, integrado por el periodista Javier Ortega, el fotógrafo Paúl Rivas y el conductor Efraín Segarra en la provincia de Esmeraldas ubicada al noroeste de ese país.

El hecho ocurrió el pasado 26 de marzo en el poblado de Mataje, en la frontera entre Ecuador y Colombia, donde los trabajadores de prensa realizaban reportajes acerca de los ataques que sufren fuerzas ecuatorianas y que fueron atribuidos a grupos armados residuales de las disueltas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En la zona, las autoridades de ambos países persiguen a grupos disidentes de guerrilleros que se apartaron del proceso de paz y que estarían vinculados a redes de narcotráfico y a la minería ilegal. El secuestro del equipo de prensa se produjo tras una serie de ataques a las fuerzas públicas ecuatorianas en esa zona de frontera, hechos que los periodistas intentaban cubrir.

En la medianoche del 2 de abril se difundió un video de 23 segundos donde aparecen con vida los periodistas secuestrados y envían un mensaje al presidente de Ecuador, Lenín Moreno, que dice: “Señor presidente Lenín Moreno en sus manos están nuestras vidas. Ellos lo único que quieren es el intercambio de sus tres detenidos en Ecuador por nuestras vidas por nuestras tres vidas para ir sanos y salvos a Ecuador y también la anulación de ese convenio que tienen Ecuador y Colombia para acabar con el terrorismo”.

El Ministro del Interior de Ecuador, César Navas, aseguró que los trabajadores de prensa se encontraban en territorio colombiano y que las Fuerzas Armadas estaban negociando para lograr la liberación de los tres rehenes y aseguró: “Lo que queremos es que nuestros tres conciudadanos regresen y retornen sanos y salvos a nuestro país”.

Cabe recordar que la situación de la libertad de expresión en Ecuador ha merecido reiterados pronunciamientos de distintos organismos internacionales por la creciente tensión entre el gobierno y los medios de prensa. LED ha emitido numerosas declaraciones ante las limitaciones al derecho a la libertad de expresión y de prensa en ese país, en particular ante la condena al periodista Fernando Villavicencio, las sanciones al caricaturista Xavier Bonilla, el hostigamiento a los miembros de la ONG FUNDAMEDIOS o las dificultades para conseguir papel de distintos diarios de ese país.

Al respecto la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) realizó un comunicado donde declaró que: “Más que el secuestro de tres trabajadores de prensa lo que se ha secuestrado en el Ecuador es la libertad de prensa y el derecho del público a estar informado”, aseguró el presidente de la SIP, Gustavo Mohme, a la vez que insistió a las autoridades a no desfallecer hasta que las víctimas sean liberadas. Mohme y Roberto Rock, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información, recordaron que la SIP solicitó la semana pasada a los presidentes de Ecuador, Lenín Moreno y de Colombia, Juan Manuel Santos, trabajar coordinadamente para lograr la liberación de los trabajadores.

En este sentido, el Relator Especial de las Naciones Unidas para la Libertad de Opinión y de Expresión, la Representante para la Libertad de los Medios de Comunicación de la OSCE, el Relator Especial de la OEA para la Libertad de Expresión y la Relatoría Especial sobre Libertad de Expresión y Acceso a la Información de loa CADHP, realizaron una Declaración Conjunta sobre la libertad de expresión y el combate al extremismo violento estableciendo y “reafirmando el papel fundamental que la libertad de expresión puede desempeñar en la promoción de la igualdad y en la lucha contra la intolerancia, y el papel esencial que los medios de comunicación e Internet y demás tecnologías digitales desempeñan en mantener informada a la sociedad, y enfatizando que la limitación del espacio para la libertad de expresión y la restricción del espacio cívico respalda los objetivos de quienes promueven, amenazan y utilizan el terrorismo y la violencia”.

Asimismo, reiteramos que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión establece que “el asesinato, secuestro, intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada”.

La Fundación LED continuará trabajando para difundir y proteger la libertad de expresión y de prensa en la Argentina y en la Región. Expresamos nuestra solidaridad con los familiares, amigos y colegas de las víctimas, y reafirmamos nuestro compromiso para visibilizar todos los casos que signifiquen una limitación al ejercicio de la libertad de expresión y de prensa.