La Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia) manifiesta su repudio a los agravios del Diputado Nacional Javier Milei al periodista Jaime Rosemberg y al medio en el cual escribe, La Nación.

Rosemberg publicó en su columna habitual de los lunes en La Nación la existencia de rumores de una reunión entre Milei y la Vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner. Como respuesta a esta nota el Diputado Nacional publicó un video y posteos en sus redes sociales en los cuales califica de “mentiroso” y “pseudoperiodista” a Rosemberg, se refiere a la nota publicada como una “opereta” (operación de prensa) y acusa a La Nación de victimizarse, ser parte de una “casta mentirosa operadora” y de participar de “una continua campaña de difamación”.

Este tipo de descalificaciones y agravios por parte de un funcionario público hacia periodistas y medios de prensa es una severa limitación al ejercicio de la libertad de expresión y de prensa y el acceso a la información por parte de los ciudadanos consagrados en nuestra Constitución Nacional y en los Tratados Internacionales que la integran.

Así mismo LED ya se ha expresado sobre la causa iniciada contra los periodistas Pablo Duggan, Fabián Doman, Paulo Vilouta, Débora Plager y Martín Candalaft por el mismo Diputado. (http://fundacionled.org/articulos-y-monitoreo/rechazo-a-demandas-contra-los-periodistas-duggan-vilouta-candalaft-doman-y-plager )

La Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos establece con claridad que “los funcionarios públicos están sujetos a un mayor escrutinio por parte de la sociedad” y que “condicionamientos previos, tales como veracidad, oportunidad o imparcialidad por parte de los Estados son incompatibles con el derecho a la libertad de expresión reconocido en los instrumentos internacionales.”

LED se solidariza con el periodista y el medio afectados y continuara trabajando para que toda la sociedad y en particular quienes ejercen la función pública comprendan que la opinión de la prensa no es un obstáculo sino que por el contrario enriquece el debate público indispensable para el desarrollo de una sociedad democrática.