La Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia) manifiesta su repudio ante las amenazas, hostigamiento y agresiones recibidos por la periodista Guadalupe Vázquez de la señal televisiva La Nación +, luego de dar a conocer una fotografía de un encuentro social en la Residencia Presidencial de Olivos durante la vigencia del Aislamiento Social Preventivo Obligatorio (ASPO).

Guadalupe Vázquez hizo pública una imagen del Presidente de la República, Alberto Fernández y y su pareja, Fabiola Yañez junto a un grupo de colaboradores y amigos mientras festejaban el cumpleaños de la Primera Dama. Según las fuentes, y lo que luego reconociera el propio mandatario, la imagen corresponde al 14 de julio de 2020, en el salón comedor de la residencia presidencial. En esa fecha se encontraba en plena vigencia el Decreto de Necesidad y Urgencia Nº 297/2020, que disponía las medidas de aislamiento como consecuencia de la pandemia de COVID-19, entre las cuales regía una absoluta prohibición para la realización de reuniones sociales y familiares.

No cabe duda que la difusión de esta imagen constituye información de interés público, ya que involucra al presidente de la Nación, al funcionamiento de su residencia oficial, y al incumplimiento de una norma que él mismo había impuesto a toda la ciudadanía y cuya vigencia se prolongó por largo tiempo con importantes consecuencias sociales y económicas.

La imagen se difundió luego de un pedido de informes de la ONG Poder Ciudadano y el análisis de los registros de ingreso y egreso a la Quinta de Olivos durante la vigencia del ASPO. La difusión de esos datos llevó la prensa a constatar que durante ese período se recibió allí además de funcionarios, a personalidades del espectáculo, adiestradores de mascotas, estilistas y diversos invitados que no reunían la condición de trabajadores esenciales, exigida para la autorización de circulación requerida en esa fecha.

Como consecuencia de la publicación de la fotografía, que en un primer momento fue calificada de apócrifa por distintos referentes oficialistas, luego fue relativizada y recién después de varios días fue admitida como real por el Presidente, la periodista Guadalupe Vázquez ha sufrido una serie de amenazas, descalificaciones y agresiones en medios de comunicación y en redes sociales que tienen como claro objetivo desacreditar su labor periodística, condicionar la investigación de lo que eventualmente podría constituir un delito por parte de funcionarios públicos, presionar para conocer las fuentes mediante las cuales obtuvo la imagen y amedrentar a otros periodistas y medios que intenten difundir trabajos de investigación periodística similares.

Puntualmente, y en un hecho que se agrava por tratarse de una mujer, desde el Portal El Cohete a la Luna, se publicó un artículo exponiendo la vida privada de la periodista y sus relaciones personales con el fin de desacreditar su labor y cuestionar la credibilidad de sus fuentes. Al mismo tiempo a través de la red social Twiter se intensificaron las agresiones directas a la comunicadora.

La Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la CIDH, “la interferencia o presión directa o indirecta sobre cualquier expresión, opinión o información difundida a través de cualquier medio de comunicación oral, escrito, artístico, visual o electrónico, debe estar prohibida por la ley. Las restricciones en la circulación libre de ideas y opiniones, como así también la imposición arbitraria de información y la creación de obstáculos al libre flujo informativo, violan el derecho a la libertad de expresión.”  al mismo tiempo establece que “todo comunicador social tiene derecho a la reserva de sus fuentes de información, apuntes y archivos personales y profesionales.”  y finalmente destaca que “los funcionarios públicos están sujetos a un mayor escrutinio por parte de la sociedad.” Todos estos conceptos han sido incorporados a la Constitución Nacional y se encuentran plenamente vigentes.

Por otra parte, las amenazas, comentarios estigmatizantes y discriminatorios hacia Guadalupe Vazquez, se verifican en un contexto de creciente confrontación hacia las opiniones o voces críticas al gobierno y ponen en riesgo el libre flujo de información sobre eventos de interés público. La situación se agrava en este caso porque las agresiones se concentran en la vida privada de la periodista y se agudizan debido a su condición de mujer. 

En este sentido es fundamental que desde el estado se lleven adelante las medidas necesarias para garantizar que Guadalupe Vázquez y todos los periodistas puedan desarrollar su labor en un clima de absoluta libertad y que cualquiera que intente coartar o limitar este derecho responda ante las instancias correspondientes.

LED se solidariza con la periodista afectada, y dará seguimiento al caso con el objetivo de que se garantice la plena vigencia de los derechos ciudadanos. Asimismo alienta a todos los periodistas y trabajadores de prensa a profundizar y hacer públicas las investigaciones periodísticas que sean de interés de los ciudadanos independientemente de quienes puedan verse involucrados en ellas y reitera su compromiso en la defensa y difusión de los principios fundamentales de una sociedad democrática.