La Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia) manifiesta su profundo repudio por los dichos del ex jefe de la AFI y actual Senador de la Nación, Oscar Parrilli, quien cuestionó a periodistas de ser responsables del espionaje ilegal.

En declaraciones con la radio El Destape y la agencia de noticias Telam, el legislador declaró que el periodista Jorge Lanata “es al periodismo lo que (Alfredo) Astiz fue a los derechos humanos” y agregó que el periodista Luis Majul es “un agente de inteligencia inorgánico”.

Parrilli relató, además, que le pidió al juez federal Marcelo Martinez Di Giorgi, los mails de Majul para saber quién entregó las escuchas telefónicas de él y de Cristina y aseguró que el periodista es un “instrumento nefasto”. Asimismo, habló de la existencia de una lista de periodistas que formaban parte de un entramado montado para perseguir opositores, entre los que nombró a entre los que nombró al conductor de Canal 13, Lanata, a su colega de TN, Nicolás Wiñazki, y a Daniel Santoro.

Nuevamente, ante declaraciones amenazantes para el libre ejercicio de libertad de expresión, la Fundación LED recuerda que el resguardo y salvaguarda del trabajo del periodista queda establecido en el punto 9 de la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la OEA cuando afirma que: “… la intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión”.

Lamentablemente, se vislumbra, la instauración de un clima donde algunos legisladores, dirigentes o sectores políticos, realizan acciones contra la prensa independiente, con juicios contra periodistas, declaraciones agraviantes de funcionarios, y videos donde se muestran imágenes de trabajadores de prensa nombrándolos como parte de una asociación ilícita. Todas estas declaraciones amenazantes que resultan, entre el periodismo independiente, en un verdadero clima de autocensura.

LED ha sostenido en todas sus declaraciones e informes la importancia de un país donde la prensa pueda trabajar en libertad, sin discursos de odio o incitación a la violencia, desinformación y cualquier otro signo de información maliciosa, respetando las garantías procesales, a fin de que, el derecho a la opinión como así también el derecho de toda la población a recibir información plural y diversa, no se vea vulnerado en ningún momento, garantías de una sociedad plenamente democrática.