La Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia) manifiesta su preocupación por la decisión de las autoridades de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires de cancelar un evento programado con la presencia del ex juez brasileño Sergio Moro como principal disertante.

El disertante invitado fue Juez de la causa denominada “Lava Jato” en Brasil, uno de los casos de corrupción más resonantes a nivel regional y mundial, que llevó ante la justicia a gran parte de la dirigencia política y empresarial de ese país. También se desempeñó como Ministro de Justicia de la actual administración nacional brasileña, cargo al que renunció recientemente.

Moro había sido invitado a exponer en una charla virtual titulada «Combate contra la corrupción, democracia y estado de derecho», que había sido anunciada y difundida públicamente para el próximo 10 de junio. Ante la convocatoria, surgieron críticas expresadas en redes sociales provenientes de distintos sectores de la dirigencia oficialista y por un grupo de docentes de la misma Universidad, quienes presentaron una nota solicitando la cancelación de la actividad. Ante este contexto la Facultad de Derecho de la UBA decidió cancelar el evento sin expresar más argumentos, ni reprogramación de fecha.

El ex juez brasileño mediante un comunicado difundido en medios argentinos, expresó: “Fui invitado por la Universidad de Buenos Aires para hablar sobre Estado de derecho y lucha contra la corrupción y fui informado, posteriormente, que la conferencia había sido cancelada por presión político-partidaria. No me corresponde a mí evaluar los motivos”.

Ante lo ocurrido LED desea recordar que la pluralidad de voces es un elemento esencial para la democracia, máxime si se trata de un ámbito universitario, que forma nada menos que a los futuros hombres y mujeres de derecho. Las presiones políticas indebidas, si es que fueron el motivo para el levantamiento de este evento y la cancelación de la disertación del ex ministro Moro, configurarían un hecho de censura que no puede tener lugar en ningún ámbito, mucho menos en los claustros universitarios.

Además de la limitación que se configuraría a la libertad de expresión y al acceso a la información del público interesado en la disertación, es importante tener en cuenta que este tipo de situaciones menoscaban el concepto de la autonomía universitaria. Las casas de altos estudios en nuestro país han sido desde la Reforma Universitaria ámbitos plurales, diversos y abiertos al más amplio abanico de ideas, donde se fomenta y desarrolla el pensamiento crítico y se estimula el intercambio de opiniones. Limitar el debate en las universidades, respondiendo a presiones o requerimientos políticos circunstanciales nos pondría frente a un retroceso incomprensible dentro de un sistema democrático.