La Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia) manifiesta su repudio por el despido injustificado  del periodista Pablo Pla, de la agencia estatal de noticias TELAM como consecuencia de su participación en funciones ejecutivas durante la anterior gestión administrativa del organimso.

Según relata el propio periodista afectado, desde que asumió la conducción de TELAM la nueva gestión, el y un grupo de alrededor de 40 periodistas que habían tenido responsabilidades durante la gestión anterior fueron víctimas de hostigamiento y persecución  por parte de las nuevas autoridades y de los sindicatos que funcionan dentro de la agencia.

Estos profesionales, muchos de ellos con décadas de ejercicio de la labor periodística como el caso de Pla, fueron relegados a funciones puramente administrativas, alejadas de su tarea profesional, al tiempo que eran hostigados y presionados para que renunciaran. Algunos de ellos renunciaron a su labor, y finalmente en el caso de Pla, la agencia TELAM resolvió su despido sin dar ningún tipo de justificativo al mismo.

En la declaración conjunta sobre Diversidad en la Radiodifusión, la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión de la CIDH y otros organismos han establecido que “el mandato de los medios públicos debe estar claramente establecido por ley y debe incluir, entre otros, el contribuir a la diversidad, la cual debe ir más allá de ofrecer diferentes tipos de programación, dar voz a y satisfacer las necesidades de información e intereses de todos los sectores de la sociedad. “

En consecuencia acciones como el despido arbitrario de un periodista de una agencia estatal de noticias, constituyen una limitación al ejercicio del derecho a la libertad de expresión y de prensa y de acceso a la información por parte de los ciudadanos, consagrados en nuestra Constitución Nacional y en los Tratados Internacionales que la integran.

LED se solidariza con Pablo Pla y con los demás periodistas y trabajadores de prensa afectados, incorporará este caso a sus informes a fin de que tomen nota del mismo los organismos internacionales que nuestro país integra y continuará su labor para que los funcionarios y toda la sociedad comprendan que el ejercicio sin restricciones de la labor periodística es un requisito indispensable para el desarrollo de una democracia plena.