La Fundación LED (Libertad de Expresión + Democracia) manifiesta su preocupación por las declaraciones de la Defensora del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual, Miriam Lewin, mediante las cuales intenta inducir a los ciudadanos a no seguir determinada programación audiovisual.

Durante una entrevista radial, la funcionaria se refirió al conductor, actor y periodista Baby Etchecopar como “anacrónico”, agregando que desde el organismo que conduce “apuntamos a que no sea escuchado en la sociedad”.

La Defensoría del Público, creada por la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (Ley Nº 26.522) debe promover la pluralidad de voces y ser garante de los derechos a la libertad de expresión y de prensa y de aaceso a la información. El hecho de que un funcionario indique que desde un organismo público se busca evitar que los ciudadanos accedan a determinados contenidos audiovisuales es un accionar que va en contra de los más elementales principios para el desarrollo de una democracia republicana.

Los dichos de Lewin se encuentran por fuera de los objetivos de la Defensoría a su cargo, los cuales están claramente establecidos en la ley y se vinculan a recibir y canalizar las consultas, reclamos y denuncias del público por diversos mecanismos, realizar el seguimiento de los mismos, proponer modificaciones de normas reglamentarias y mantener informado al Congreso de sus acciones. Bajo ningún concepto entran en sus misiones y funciones influir o direccionar las preferencias de las audiencias, y mucho menos emitir juicios que impliquen algún grado de censura, por lo que estas declaraciones contradicen los principios que este organismo debe defender ya que son limitantes del derecho a la libertad de expresión y de prensa, consagrado en nuestra Constitución Nacional y en los Tratados Internacionales que la integran.

Es oportuno recordar que la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos establece que “la censura previa, interferencia o presión directa o indirecta sobre cualquier expresión, opinión o información difundida a través de cualquier medio de comunicación oral, escrito, artístico, visual o electrónico, debe estar prohibida por la ley. Las restricciones en la circulación libre de ideas y opiniones, como así también la imposición arbitraria de información y la creación de obstáculos al libre flujo informativo, violan el derecho a la libertad de expresión.”

Cualquier intento por impedir que el mensaje de un periodista o de cualquier ciudadano llegue a sus destinatarios debe ponernos en alerta de manera inmediata, ya que interrumpe e impide el dialogo democrático, más aún cuando proviene desde quienes tienen la misión y la obligación de velar por la libertad de expresión y el acceso a la información

LED reitera la importancia que tienen el debate público, la pluralidad y diversidad de contenidos para avanzar en una sociedad democrática robusta y reafirma su compromiso en la defensa y difusión de estas garantías fundamentales.