La Fundación LED (Libertad de expresión + democracia) manifiesta repudio y preocupación por las agresiones a los periodistas Leonardo Fernández Acosta de “El Comercial”  y Julieta González de “Radio Parque” sucedidos  en el barrio Divino Niño de la ciudad de Formosa, provincia de Formosa.

 Conforme comunicaron los propios afectados, el hecho sucedió el pasado 4 de junio durante la mañana cuando Leonardo Fernández Acosta y Julieta González se encontraban cubriendo un acto de gobierno provincial en el marco de un programa  denominado «Por Nuestra Gente Todo». Al llegar a la escuela Nº 532 «Dr. René Favaloro» del Barrio Divino Niño, fueron interceptados por un grupo de militantes que responderían al dirigente peronista, Daniel Tafetani  quienes  les impidió el ingreso. Tafetani les manifestó que ninguno de los dos periodistas ingresaría a cubrir la noticia porque según él, venían a «provocar”, por lo que dejó encargadas a tres personas quienes durante toda la mañana siguieron cada movimiento de los trabajadores de prensa.

Al grupo que impedía la labor periodística se sumaron otras seis o siete personas que amenazaron con robarles los celulares con los que se transmitía en vivo, varias de ellas  se identificaban como miembros de la Agrupación «Por Siempre Compañero del Concejal capitalino», Hugo Cacho García, quien se encontraba en el lugar junto a Tafetani.

Al mismo tiempo, los periodistas manifestaron que pudieron comprobar que ese grupo de personas se pasaban entre ellos, a través de wathsapp, las fotos de ambos para impedirles trabajar dentro del colegio.

Según lo relatado por los periodistas, en el lugar había varios policías de civil y uniformados pero ninguno intervino e incluso preguntaban a otros  periodistas independientes que se encontraban allí,  si tenían alguna relación con González y Fernández Acosta para no dejarlos pasar.

Fernández Acosta manifestó que hablaron con jefe de la policía de la provincia de Formosa, Walter Arroyo, quien de manera inentendible le dijo que «El solo se encargaba de la seguridad exterior, que si la organización consideraba el prohibirles el ingreso, él no tenía que ver, a lo que le respondí que estaba incumpliendo sus deberes de funcionario público y sería denunciado. En ese momento vino un militante de la patota y lo llevó abrazado hacia dentro del edificio escolar, liberando el lugar a la patota. Increíble».

Los periodistas expresaron que “durante 40 minutos fuimos rodeados y perseguidos por la patota que nos siguió hasta nuestro vehículo, grabándonos con los celulares de manera intimidatoria, cuando finalmente nos retiramos del lugar bajo insultos de todo tipo por estas personas”.

Estos hechos revisten suma gravedad y afectan, sin lugar a dudas el derecho a la libertad de expresión, información y el libre desempeño de la labor periodística garantizados por la Constitución Nacional y los Tratados Internacionales sobre Derechos Humanos.

En dicho sentido, la  Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos establece que la “… intimidación, amenaza a los comunicadores sociales, así como la destrucción material de los medios de comunicación, viola los derechos fundamentales de las personas y coarta severamente la libertad de expresión. Es deber de los Estados prevenir e investigar estos hechos, sancionar a sus autores y asegurar a las víctimas una reparación adecuada.”

Asimismo, la Corte Interamericana sobre Derechos Humanos, sostuvo en reiteradas ocasiones que “el periodismo, en el contexto de una sociedad democrática, representa una de las manifestaciones más importantes de la libertad de expresión e información. Las labores periodísticas y las actividades de la prensa son elementos fundamentales para el funcionamiento de las democracias, ya que son los periodistas y los medios de comunicación quienes mantienen informada a la sociedad sobre lo que ocurre y sus distintas interpretaciones, condición necesaria para que el debate público sea fuerte, informado y vigoroso. También es claro que una prensa independiente y crítica es un elemento fundamental para la vigencia de las demás libertades que integran el sistema democrático2”.

La Fundación LED se solidariza con los periodistas afectados e insta a las autoridades provinciales a desarrollar e implementar las medidas necesarias para garantizar el libre ejercicio de la labor periodística y de la libertad de expresión en la provincia de Formosa.